¿La ventaja competitiva definitiva…?

¿La ventaja competitiva definitiva…?

Las finanzas no. La estrategia no. Tampoco la tecnología. Es el trabajo en equipo que sigue siendo la mejor ventaja competitiva, tanto por su enorme impacto como por lo raro que es.

Un amigo mío expresó de la mejor manera el poder de un grupo de personas que trabaja bien como equipo cuando me dijo: "Si pudieras conseguir que toda la gente en una empresa remara en la misma dirección, podrías dominar cualquier industria, en cualquier mercado, contra cualquier competencia y en cualquier momento".

Cada vez que repito esa frase a un grupo de directivos, inmediatamente asienten con la cabeza. De manera desesperada. Parece que captan la verdad que hay en la frase, pero al mismo tiempo que se rinden ante la imposibilidad de conseguirlo.

A pesar de toda atención que ha recibido el trabajo en equipo a lo largo de los años por parte de Coaches, Profesores y en los medios de comunicación en general, el trabajo en equipo sigue tan escurridizo como siempre en la mayoría de las organizaciones. Persiste el hecho que equipos, al estar compuestos de seres humanos imperfectos, son inherentemente disfuncionales...


Así comienza el libro The Five Dysfunctions of a Team (las cinco disfunciones de un equipo) de Patrick Lencioni. Y mi experiencia de los últimos años confirma lo que expone Lencioni: independiente del sector (alimentación, internet, logística, servicios etc.) uno de los componentes más discutido entre empresarios y equipos directivos son las personas: el equipo. Las personas, en especial el equipo directivo, son una de las claves para que la empresa pueda tener exito. Hablo en especial de los directivos, porque el resto de la organización será un reflejo del equipo directivo. De allí el walk the talk (camina lo que dices), la necesidad de dar el ejemplo como directivo.

Entonces, ¿cuáles, según Lencioni, son las bases para que un equipo funcione bien? Existen 5 argumentos, actitudes o deficiencias para tener un equipo bien funcionando. No son pilares, sino niveles, en concreto en forma de pirámide. Es importante tener claro esta diferencia. Pilares soportan una estructura que se extiende encima de los pilares. Por lo que se puede construir los pilares en paralelo y según necesidad o capacidad. Con el equipo no es así, sino son niveles y cada nivel se construye encima del anterior. Y si un nivel brilla por su ausencia, el siguiente nivel es imposible alcanzar.

Aquí los 5 niveles, en orden inverso de la pirámide:

  • Ausencia de confianza. El equipo no es sincero, evita mostrarse vulnerable y transparente.
  • Miedo de conflicto. Puede existir harmonía en el equipo: pero solo es superficial y artificial.
  • Falta de compromiso. El equipo es ambiguo respecto a tareas y To-Dos que no se suelen acabar en fecha o con menos calidad de la necesaria.
  • Evitación de responsabilidad. Los estándares que aplica el equipo son bajos, menos de lo que podría asumir el equipo.
  • Falta de resultados. Las personas anteponen avances individuales a resultados del equipo.

¿Quieres saber cómo mejorar en cada uno de los niveles hasta conseguir un equipo que funciona bien y consigue resultados? El libro The 5 dysfunctions of a team de Lencioni es un muy buen comienzo (libro en español en Amazon y aquí la versión original en inglés). 

Ahora bien, las personas comprenden solo una de las Seis Componentes Clave™ de cada empresa. Si quieres alcanzar todo el potencial de tu empresa, mejorar el crecimiento o los beneficios es necesario fortalecer cada uno de los Seis Componentes Clave.

Próximos pasos...

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